El presidente Donald Trump informó a su círculo cercano que Elon Musk dejará su puesto como asesor del gobierno, según reveló este miércoles 2 de abril el medio Político.
De acuerdo con el reporte, que cita a tres fuentes cercanas a Trump, el mandatario está satisfecho con el trabajo de Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), desde donde ha impulsado recortes masivos en agencias federales. Sin embargo, ambos acordaron que es momento de que el CEO de Tesla y SpaceX regrese a sus negocios y continúe apoyando a Trump desde el sector privado.
Un alto funcionario de la administración indicó a Político que Musk podría mantener un papel de asesor informal, lo que le permitiría continuar siendo una figura influyente en la Casa Blanca.
“Quien piense que Elon Musk va a desaparecer por completo de la órbita de Trump se está engañando a sí mismo”, advirtió otra de las fuentes consultadas.
Elon Musk asumió su cargo en el gobierno bajo la figura de “empleado especial del gobierno”, un estatus que lo eximía temporalmente de ciertas reglas de ética y conflicto de intereses. Su periodo de 130 días en esta función finalizará entre mayo y junio, momento en el que se espera que haga su salida formal.
La salida de Musk ocurre en un contexto de protestas en diversas ciudades de EE.UU. contra los despidos masivos promovidos por el DOGE. Además, su papel en la administración de Trump ha sido objeto de crecientes críticas, incluso dentro del propio gabinete.
Otro golpe reciente fue la derrota del candidato a juez en Wisconsin, a quien Musk apoyó personalmente con una donación de 20 millones de dólares. La victoria de una jueza liberal respaldada por los demócratas fue interpretada como un posible mensaje de rechazo del electorado hacia la influencia del empresario en la política.
Si bien algunos aliados de Trump consideran que la transición de Musk es natural tras el éxito de sus recortes en el gobierno, otros señalan que el magnate ha sido una figura difícil de controlar dentro del gabinete.
Medios han reportado tensiones dentro del gobierno, incluyendo discusiones acaloradas con el secretario de Estado, Marco Rubio. Estas diferencias internas también habrían influido en la decisión de apartarlo del cargo.
Aunque Musk dejará su puesto formalmente, su cercanía con Trump sugiere que seguirá siendo una figura clave en el panorama político y económico de la administración republicana.