La alimentación durante la infancia es un pilar fundamental para el desarrollo físico y mental de los niños. Según la experta en nutrición Andrea Calderón, es crucial ofrecer menús equilibrados y variados, priorizando alimentos frescos que favorezcan el crecimiento y establezcan hábitos saludables desde temprana edad.
Las verduras deben ocupar un tercio del plato en cada comida, presentadas de diversas formas para familiarizar a los niños con diferentes sabores y texturas. Las proteínas, tanto animales como vegetales, son esenciales, destacando las legumbres como una excelente alternativa a la carne y el pescado.
Los carbohidratos, como el arroz integral y los tubérculos, y las grasas saludables, como el aceite de oliva y el aguacate, también son componentes clave. Para el postre, la fruta fresca es la mejor opción, aunque ocasionalmente se pueden incluir lácteos naturales sin azúcar.
Es fundamental evitar que los ultraprocesados, como los lácteos azucarados, se conviertan en opciones habituales en el menú infantil. La planificación de los menús debe enfocarse en alimentos naturales y nutritivos, educando el paladar de los niños y estableciendo buenos hábitos desde temprana edad.
La presentación atractiva de frutas y verduras es clave, evitando disfrazarlas con salsas o purés que oculten sus sabores naturales. Para reducir el consumo de ultraprocesados, se recomienda planificar meticulosamente los menús y fomentar el consumo de agua en lugar de bebidas azucaradas.
Una buena alimentación desde la infancia tiene beneficios significativos y duraderos. Los niños que adoptan hábitos alimenticios saludables tienen menos riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y metabólicas en la adultez, lo que contribuye a una vida más sana y activa.
Recomendaciones clave:
Variedad: Ofrece una amplia gama de alimentos frescos y nutritivos.
Presentación: Haz que las frutas y verduras sean atractivas y divertidas.
Moderación: Limita el consumo de ultraprocesados y bebidas azucaradas.
Educación: Enseña a los niños a disfrutar de los sabores auténticos de los alimentos.
Planificación: Planifica los menús con anticipación para evitar opciones poco saludables.
Invertir en la alimentación de los niños es invertir en su futuro. ¡Una dieta saludable es la base de una vida plena y activa!