En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que México ha quedado en una posición más favorable que otros países frente al nuevo esquema de aranceles anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La mandataria destacó que los productos mexicanos que cumplen con los términos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) fueron eximidos del impuesto comercial del 10% que Trump implementó para todo el mundo.
Sheinbaum detalló que Trump excluyó a los productos que forman parte del T-MEC de una tarifa del 10% que se aplicará a otros países, como la Unión Europea (UE), que enfrentará aranceles de hasta el 20%, y China, con un 34%. La presidenta enfatizó que este trato coloca a México en una situación mejor que la de otras naciones.
“Tenemos una situación mejor que en la que están, al menos en este momento, otros países del mundo y seguimos trabajando”, afirmó Sheinbaum en la rueda de prensa.
Este nuevo esquema arancelario ha tenido un impacto positivo en las ganancias bursátiles de México, ya que la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) subió un 0.54% el jueves, mientras que los índices bursátiles de Wall Street cayeron entre 4% y 6%. Además, las bolsas en Toronto y Europa también experimentaron importantes pérdidas.
La presidenta explicó que México posee una ventaja adicional frente a países más distantes, como los de Europa o Asia, debido a su proximidad geográfica con Estados Unidos, lo que reduce significativamente los costos de transporte.
Sheinbaum también confió en que la integración económica de Norteamérica permitirá a México obtener mejores condiciones con Trump para industrias clave como la automotriz, el acero y el aluminio, que siguen sujetos a un arancel del 25% impuesto por Estados Unidos.
Finalmente, destacó que México ofrece ventajas atractivas para las empresas internacionales, ya que pueden acceder a cero aranceles si cumplen con las reglas de origen del T-MEC, que requieren un contenido de 75% de insumos norteamericanos.
Aunque reconoció las ventajas para México, la presidenta concluyó con un llamado a la prosperidad global, reiterando que su gobierno no desea el mal de ningún otro país. “Nosotros no le deseamos mal a nadie, y queremos que haya prosperidad en todo el mundo”, subrayó.