Lo que a simple vista parecen envases inofensivos y coloridos similares a pelotas de tenis son en realidad concentrados de alcohol que están preocupando a los expertos en salud pública.
Las BuzzBallz, a pesar de su pequeño formato de 200ml, poseen una graduación alcohólica del 15%, lo que significa que una sola esfera equivale aproximadamente a tres tragos de licor fuerte o tres copas de vino.
El principal peligro radica en su diseño "RTD" (Ready To Drink) y su sabor extremadamente dulce que enmascara por completo el ardor del alcohol, facilitando que el consumidor las ingiera en cuestión de segundos sin percibir el nivel de intoxicación.
Al ser bebidas con alto contenido de azúcar y saborizantes artificiales, el cuerpo procesa el alcohol de forma engañosa, lo que suele derivar en episodios de embriaguez rápida, deshidratación severa y lagunas mentales.
Además, su estética juvenil y colores neón han sido señalados por reducir la percepción de riesgo entre los consumidores más jóvenes, quienes a menudo confunden la potencia de este cóctel con la de una cerveza ligera.
Los médicos advierten que la combinación de un consumo acelerado junto a la alta concentración etílica de estos envases aumenta drásticamente las probabilidades de una intoxicación aguda si no se consumen con extrema moderación.
