Ante el incremento de casos de sarampión, algunas autoridades han optado por implementar nuevamente el uso de cubrebocas; sin embargo, esta medida no genera una diferencia significativa para evitar la propagación del virus, aseguró Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica.
El funcionario explicó que el cubrebocas podría ofrecer únicamente una protección marginal, pero no representa un factor determinante para frenar la transmisión del sarampión. Aunque la enfermedad puede contagiarse a través de fluidos de una persona infectada, como la saliva que puede permanecer en superficies, el uso de esta protección no cambia de manera sustancial el riesgo de contagio.
“El cubrebocas no perjudica, pero tampoco hace una diferencia significativa para reducir la transmisión del virus. Si lo tenemos puesto puede ayudar marginalmente, pero no genera un impacto sustantivo”, señaló en entrevista con Azucena Uresti.
Ante el aumento de contagios, algunas entidades comenzaron a aplicar medidas preventivas en planteles educativos. Escuelas de Estado de México y Jalisco fueron las primeras en solicitar nuevamente el uso de cubrebocas entre estudiantes y personal como estrategia para intentar reducir posibles contagios de sarampión.
