Este fruto del olivo es, en esencia, una píldora natural de ácido oleico, una grasa monoinsaturada que representa casi el 70% de su composición y que actúa como un escudo protector para el corazón al reducir los niveles de colesterol LDL y mejorar la presión arterial.
Pero su valor va mucho más allá de las grasas saludables, ya que las aceitunas son una fuente excepcional de vitamina E y polifenoles, potentes antioxidantes que combaten el estrés oxidativo y el envejecimiento prematuro de las células.
Además de su aporte vitamínico, destacan por su contenido en fibra, que favorece la digestión, y en hierro, especialmente presente en las variedades negras, lo que ayuda a prevenir la fatiga y fortalecer el sistema inmunológico.
Investigaciones recientes han puesto el foco también en el ácido maslínico presente en su piel, un compuesto con propiedades antiinflamatorias que se está estudiando por su potencial para inhibir el crecimiento de células anómalas en el sistema digestivo.
Aunque su aporte calórico es bajo, con apenas unas 40 calorías por ración, los nutricionistas recomiendan un consumo moderado y sugieren enjuagarlas si se desea reducir la ingesta de sodio de la salmuera.
