El ritmo de la banda norteña encontró a su bailarín más inesperado en una fiesta que ya es tendencia mundial: un robot humanoide.
Mientras el acordeón y la tuba daban vida a la clásica canción "La Chona", este pequeño androide de metal y circuitos se adueñó de la pista con una soltura que dejó a los invitados inmóviles y con los teléfonos en alto.
Sin rastro de pena o cansancio, la máquina ejecutó una coreografía precisa, flexionando las piernas y moviendo los brazos en perfecta sincronía con el grupo en vivo, demostrando una agilidad mecánica que pocos humanos podrían igualar tras varias horas de festejo.
Foto: Instagram / @sayram_
