Una nueva moda viral ha encendido las alarmas entre especialistas en imagen y comportamiento digital al popularizar el uso de ombligos falsos, un accesorio en forma de pegatina que busca crear la ilusión óptica de una figura más estilizada.
El procedimiento, que se ha vuelto viral en plataformas de video corto, consiste en adherir calcomanías con diseños realistas unos centímetros por encima del ombligo real para engañar al ojo humano, logrando que el torso parezca más largo y el vientre más plano.
En el entorno digital, este truco se presenta como un "hack" inofensivo similar a un filtro de iluminación o un toque de maquillaje; sin embargo, la tendencia ha generado una fuerte división de opiniones y una profunda preocupación académica.
Expertos en comportamiento advierten que este tipo de prácticas refuerzan percepciones corporales poco realistas, especialmente entre audiencias jóvenes que aún están construyendo su identidad.
La preocupación radica en que estos accesorios trasladan la insatisfacción corporal al mundo físico, normalizando la idea de que el cuerpo natural debe ser editado incluso fuera de la pantalla.
El fenómeno del ombligo falso es, en última instancia, un síntoma de cómo los estándares de delgadez no solo persisten, sino que se vuelven más técnicos y específicos, presionando a los usuarios para alcanzar una imagen que es anatómicamente inexistente.
Foto: TikTok: @martoalbornoz
