La Selección de México podría quedarse sin enfrentar a Cristiano Ronaldo el próximo 28 de marzo.
A pesar de la enorme expectativa generada por el posible duelo entre el combinado azteca y el conjunto luso, una lesión reciente del delantero ha encendido las alarmas tanto en lo deportivo como en lo económico, poniendo en entredicho su participación en el compromiso internacional.
Jorge Jesus, actual director técnico del Al Nassr, fue contundente al hablar sobre el estado físico de su estrella.
El estratega señaló que tanto Ronaldo como Sadio Mané deben priorizar su recuperación por encima de cualquier compromiso inmediato, afirmando que ambos jugadores estarán fuera de las canchas durante un tiempo y que su regreso ideal se daría recién después del parón internacional.
Esta postura del club saudí choca directamente con los planes de la selección dirigida por Roberto Martínez, sugiriendo que el capitán portugués no debería tener actividad en la fecha FIFA.
Sin embargo, la ausencia de CR7 no solo afectaría el espectáculo en la cancha, sino que tendría un impacto severo en las arcas de la federación portuguesa.
Según informes del diario Correio da Manhã, el contrato del partido incluye una cláusula que condiciona los ingresos a la presencia del jugador en el campo.
En caso de que Ronaldo no sume minutos, la federación lusa dejaría de percibir hasta un 20 por ciento de los emolumentos acordados para el encuentro.
Este escenario deja a Portugal en una encrucijada: respetar los tiempos de recuperación exigidos por el Al Nassr para proteger la salud de su máximo referente, o arriesgar al jugador en el partido contra México para evitar una penalización financiera millonaria.
Por ahora, el cuerpo técnico de la selección nacional deberá evaluar si incluye a un Ronaldo mermado físicamente en la lista final o si asume las consecuencias económicas de su baja.
